¡Hola caravaners!

Hoy queremos hablar del papel que desempeña un buen copiloto porque pensamos que es fundamental. Aunque tengamos un porrón de años de carnet y tengamos mucha experiencia conduciendo, el cansancio tras unas horas al volante se hace notable y la labor del copiloto durante todo el viaje es fundamental.

Hemos conocido a algún que otro copiloto que dormía todo el camino o que no paraba de fumar con la ventanilla abierta: NO. El buen copiloto está pendiente de manera constante del conductor, sirviéndole en todo aquello que necesite para evitar cualquier contratiempo que pueda interferir en la normal circulación del vehículo.

Si te ves en la obligación de viajar siempre solo, por ejemplo si eres camionero, también te interesa leerte este artículo sobre el buen copiloto: ¡nunca sabes cuando vas a ser uno!

Además, ¿quién no quiere que le digan que ha sido un copiloto perfecto? Pues vamos a ello:

El buen copiloto: consejos para ser uno de ellos

#1. ¡No te duermas!

Ponemos esta la primera porque sabemos que es de las más difíciles, pero a su vez es de las más importantes. Piensa que el conductor va a mantener la mirada fija durante al menos dos horas, concentrado en la carretera. Además, el conductor no puede soltar el volante, ni mirar el móvil si se aburre. El conductor tiene que conducir.

Por lo tanto, él se queda sin manos para hacer nada más. Si por un casual éste necesitara lo que fuera (beber agua, quitar el aire acondicionado o ponerse las gafas de sol) y te ve dormido le entrará corte y no querrá despertarte, pero en el fondo le haces falta. Puedes también darle conversación y animarle a que te cuente alguna historia. En definitiva, como buen copiloto es muy importante que te mantengas despierto durante todo el viaje.

#2. Acompáñale

Este punto va estrechamente relacionado con el anterior: es importante que estés atento a todo lo que el conductor necesite. No significa que estés encima de él o le estés atosigando. Seamos listos y hagamos todo en su justa medida. Prueba con preguntarle cada cierto tiempo si necesita beber agua, si tiene hambre o si la temperatura está bien. El buen copiloto está al lado del conductor para servirle.

Otra cosa que puede venirle bien al conductor es que le des conversación. Pero ojo, ¡déjale hablar! No consiste en que te pongas a contarle absolutamente todas tus batallitas y demás historietas larguísimas que termines aburriéndole. NO. Déjale intervenir y que exprese su opinión con tranquilidad. El objetivo es mantener al conductor con la mente despierta y entretenida, no aburrirle.

Por cierto, no os vayáis al otro extremo: no habléis de temas ‘calientes’ como fútbol o política. En ningún caso queremos que el conductor se enfade y altere y se empiece a poner nervioso. Debe mantener la calma en todo momento para sentirse relajado mientras conduce.

#3. Sé GPS

Antiguamente que teníamos que encontrarnos con un mapa gigante era más difícil ser el copiloto perfecto: cualquiera se entendía entre tantas hojas y tanto papel. Ahora, sin embargo, cualquier teléfono medio bueno cuenta con el servicio de Mapas que nos va guiando según la dirección que marquemos.

Es cierto que muchos GPS ‘van solos’ y nos van comunicando con tiempo suficiente cuál es el siguiente paso que debemos dar. Muchos de nosotros hemos conducido solos y la vocecita del GPS nos ha servido para llegar a nuestro destino. Sin embargo, ¿no dicen que cuatro ojos ven más que dos? Aunque el conductor oiga las indicaciones y pueda mirar ligeramente las indicaciones de la pantalla servirá de mucha ayuda que te anticipes al GPS y le digas al conductor con suficiente antelación cuál es el siguiente giro que debe hacer o en qué carril es mejor permanecer.

#4. Sé DJ

Cuando hemos sido copiloto coincidimos que esta es de las labores que más nos gusta: el pinchadiscos. En primer lugar, es importante que elijamos un estilo de música que le guste sobre todo al conductor. Si éste se relaja y concentra escuchando música clásica y a nosotros nos encanta el black metal, es hora de guardar nuestros gustos personales para más adelante.

Otra opción es que elijáis algún tipo de música que podáis cantar: es una forma de entreteneros juntos y asegurarte de que el conductor está despierto. Eso sí, importante: no le vuelvas loco ni subas el volumen al máximo. Es importante escuchar los sonidos de la carretera o la ciudad mientras se conduce y tener la música demasiado alta puede hacer que nos perdamos señales acústicas como el silbado de un guardia, el claxon de otro coche o la sirena de una ambulancia.

#5. Da confianza

Con este punto queremos decir que te muestres seguro en tus palabras, en tus movimientos, en tus decisiones… Si os equivocáis de calle, no sueltes frases del tipo: “¡Ay por favor, estamos perdidísimos y no tiene solución!” o “¡Jamás encontraremos un sitio para aparcar!“.

Es mucho más importante de lo que crees que mantengas la calma y te muestres confiante ante las situaciones que lleguen. Si estáis conduciendo con nieve, mantén la calma si derrapáis o si os caen fuertes granizos. Intenta, además, no hacer grandes aspavientos ni asustarte con facilidad.

#6. Asúmelo, no vas conduciendo tú

Sí, todos pensamos que somos los que mejor conducimos y que los demás lo hacen peor. Ahora bien, te contamos un secreto: es mentira. No des clases al conductor mientras vas sentado a su lado con consejos del tipo: “pon antes el intermitente” o “reduce más despacio que el coche sufre”.

El conductor debe centrarse en conducir. Las clases de profesor si quieres se las puedes dar después del viaje, con el motor parado. Mientras tanto, y si quieres de verdad ser un buen copiloto, ¡acepta sus manías!

#7. Alerta

Evidentemente el conductor debe mantenerse alerta mientras conduce. Sin embargo, de nuevo podemos traer el dicho de que cuatro ojos ven más que dos. Mantén tú también como copiloto la atención en la carretera. Al conductor, según avanzan los kilómetros, se le irá disminuyendo la capacidad de ver el 100% de los detalles que le rodean. Por ello, es interesante que nosotros estemos alerta de lo que pueda suceder.

Por otro lado, evita que el conductor utilice el móvil o se encienda un cigarrillo. Son muy peligrosas las dos cosas. Ambas necesitan que quitemos una mano del volante y la vista durante varios segundos de la carretera. NO DISTRACCIONES AL VOLANTE.

#8. ¿Peajes?

Si durante el camino vais a parar en algún peaje, asegúrate de tener el dinero preparado para no esperar en exceso a la hora de pagar. Aun así, como copiloto, encárgate de bajar las ventanillas (siempre que el clima lo permita) y bajar la música. Según vais bajando de velocidad, dejar que entre algo de aire del exterior es bueno para refrescar el ambiente dentro del vehículo y renovar las energías.

Si está lloviendo o hace demasiado frío bastará con que abras una pequeña rendija para que entre un poco de aire fresco de fuera. Notaréis el cambio.

#9. ¿Frío?, ¿calor?

Otra función importante es mantener la temperatura idónea para conducir. Esto es: ni mucho frío ni mucho calor. En primer lugar, si es verano antes de montaros en el vehículo debéis llevar a cabo una serie de pasos para sacar el calor del coche y enfriarlo poco a poco. Es muy complicado mantener la concentración si uno está pasando mucho calor y está sudando.

Si, por el contrario, hiciera mucho frío, es interesante poner una suave calefacción que nos vaya templando poco a poco. Ahora bien, por muchísimo frío que haga no recomendamos que el conductor tenga puesto el abrigo puesto que le restará movilidad y flexibilidad a la hora de mover brazos, piernas y cuerpo para maniobrar mientras conduce.

#10. ¿Os acompaña alguien más?

Nos referimos a niños o perros.

Si viajas con niños, antes de empezar el viaje explícales que no se puede estar molestando al conductor, ni se puede gritar ni dar patadas al asiento. A veces en los viajes largos a los más pequeños se les acaba la paciencia y empiezan a aburrirse y eso puede ser un punto de locura para el conductor. Hablad con ellos para que mantengan la calma y, si no lo conseguís, siempre podéis parar y descansar para que se relajen.

Si por el contrario viajas con perros, es importante que les asegures bien con su arnés correspondiente o en una jaula. Lo importante es que durante el viaje vuestra mascota no pueda saltar sobre el conductor y asustarle.

#11. Ofrécete a conducir

Por último, el copiloto perfecto debe ofrecerse a conducir. Por muchas medidas que tomemos para que el conductor se mantenga despierto siempre puede estar más cansado que en otras ocasiones y necesitar un relevo. Échale una mano y pregúntale si quiere cambiar un rato.


¿Has sido alguna vez copiloto y hacías gran parte de las cosas de la lista? ¿O por el contrario eras de los que te dormías nada más subirte al coche? Ahora ya sabes cómo ganar los puntos necesarios para que digan que eres el copiloto perfecto. ¡Ah! Y si eres conductor, no te cortes y pide a tu copiloto que se lea este artículo.

¡Hasta la próxima caravaners!

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