¡Hola caravaners!

Evidentemente, habrás podido comprobar que el otoño ya ha llegado y parece que para quedarse. Ya podemos olvidarnos de los consejos que vimos para sacar el calor del coche y, de momento, tampoco tenemos que recordar cómo conducir con nieve. Ahora nos importa una cosa: cómo conducir con lluvia.

Quizá te parezca que en tu comunidad autónoma no llueve demasiado, o quizá vives al norte donde llueve gran parte del año. Independientemente de ello y estés más o menos acostumbrado a conducir con lluvia, hay ciertos consejos que no debemos olvidar nunca y nos pueden ahorrar algún que otro susto inesperado. ¿Empezamos?

Consejos para conducir con lluvia

#1. Reducir la velocidad

La primera precaución para reducir el peligro al conducir con lluvia es disminuir la velocidad. Si habitualmente circulas a 90 kilómetros la hora, reduce la velocidad a 80 o 70. Cuando está lloviendo, la visibilidad es menor y el control sobre el vehículo es más complejo que cuando conducimos sobre seco.

Para reducir la velocidad cuando llueve, nunca pises el freno. Para conseguir ir más despacio levanta poco a poco el pie del acelerador y deja que el coche, por sí solo, vaya bajando poco a poco la velocidad.

#2. No frenar brusco

Estrechamente relacionado con el punto anterior, frenar bruscamente puede hacer que perdamos el control sobre el vehículo. Tenemos que procurar que todos los movimientos que hagamos con el vehículo (llueva o no) sean suaves, leves y sin brusquedades.

#3. Los neumáticos

El dibujo de los neumáticos no está ahí porque sí, porque al fabricante le apetecía hacer un entramado de surcos y líneas para que quede la rueda más bonita.

Las marcas que tienen todos los neumáticos de todos los vehículos sirve, aunque no lo parezca, para echar fuera el agua de la carretera mientras conducimos con lluvia.

Por ello, es fundamental mantener el dibujo de las ruedas y se vea, ¡y no estén lisas! Comprueba el estado de tus neumáticos antes de emprender un viaje y si el dibujo no es apenas perceptible es momento de cambiar las ruedas, especialmente para evitar el efecto aquaplanning en época de fuertes lluvias.

 

#4. Aumentar la distancia de seguridad

Este punto es fundamental. En los años que llevamos al volante en Comercial Caravaning, con frecuencia llegamos a la conclusión de que la norma básica de conducción que más se infringe es no mantener la distancia mínima de seguridad, especialmente al realizar adelantamientos.

Queremos insistir en este punto porque, independientemente de que llueva o no, es de vital importancia mantener una distancia con el vehículo de delante que nos permita reaccionar y manejar el coche en caso de movimiento brusco o accidente. Si circulamos pegados al coche de delante y éste, por el motivo que sea, da un volantazo o un frenazo, es muy probable que nos choquemos contra él.

Para circular con seguridad, mantén una distancia de al menos 70 metros en condiciones climatológicas normales y, en caso de que tenga que conducir con lluvia, te recomendamos que amplíes esta distancia hasta al menos los 100 metros. Esto no es que lo digamos nosotros, es que está demostrado que una de las principales causas de accidentes es la poca distancia que mantenemos unos con los otros al circular.

IMPORTANTE: mantener la distancia de 70 metros de separación sin lluvia y aumentar a 100 en caso de lluvia o nieve

#5. Limpiaparabrisas en orden

Además de las ruedas, otro elemento del vehículo que debe funcionar a la perfección son los limpiaparabrisas. Estando los limpiaparabrisas en perfecto estado ya se reduce la visibilidad en caso de lluvia, imagínate en caso de que no funcionasen bien.

Comprueba que las escobillas barren correctamente todo el agua y que te permite mantener el máximo tiempo posible los cristales sin agua. No te olvides del limpiaparabrisas trasero, que también es muy importante para poder ver correctamente con el retrovisor interno.

 

#6. Las luces, siempre encendidas

Como lo lees. Es importante que lleves las luces siempre encendidas en caso de que esté lloviendo. ¿Incluso si es de día? Sí, incluso si es de día.

El objetivo de llevar las luces encendidas es más para ser vistos que para iluminar. De día, si está lloviendo y llevamos las luces encendidas nos parecerá que no iluminan nada la carretera para nada y que estamos gastando a lo tonto. Sin embargo, sobre todo cuando llueve muy fuerte y mucha cantidad, la visibilidad real que alcanzamos ver puede ser no más de uno o dos metros. ¿Cómo podemos ver que tenemos un coche cerca que nos va a adelantar, por ejemplo? Si lleva las luces encendidas será mucho más fácil reconocerlo y darnos cuenta de dónde están los coches que nos rodean.

#7. Lunas térmicas

Uno de los efectos más engorrosos de la lluvia en el coche es el hecho de que se empañen los cristales y lunas. Este hecho reduce notablemente la visibilidad y complica la conducción.

Para evitarlo, activaremos la opción de la luna térmica y ella misma se irá desempañando. Aun así, para ayudar a que se desempañen los cristales más rápido podemos apuntar el aire caliente de la calefacción hacia los cristales para acelerar el proceso.

#8. Evitar charcos y marcas viales

Además de todo lo anterior, es importante evitar pisar con las ruedas las marcas viales porque resbalan. NOTA: evitar siempre y cuando sea posible, sin hacer movimientos bruscos con el volante ni molestar al resto de vehículos que nos acompañan en la carretera.

Por otro lado, si vemos algún charco en la carretera es una buena medida de precaución intentar atravesarlo lo más despacio posible. ¿El motivo? En primer lugar evitamos salpicar en exceso alrededor y, en segundo lugar, no sabemos cuál es la profundidad del propio charco y podemos llevarnos un susto importante en caso de que sea muy profundo.

#9. No te estreses

Lo ponemos lo último, pero es uno de los consejos más importantes. Todos los conductores preferimos hacer un viaje tranquilos y sin lluvia. Cuando está lloviendo hay que extremar las precauciones, mantener una atención mayor a todo lo que nos rodea y estar un poco en alerta.

Pero igual que llueve encima de nuestra caravana, llueve en el vehículo de los demás. Es por ello que es muy importante mantener la calma, olvidarnos de las prisas y los relojes y mantener la calma al volante.

¡Lo importante siempre es llegar!


Esperamos que os ayuden estos consejos para conducir con lluvia. Si tenéis alguna duda podéis dejarnos un comentario y os respondemos lo antes posible.

¡Un abrazo caravaners!

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